¿Quieres subir posiciones en la clasificación técnica de tu próxima licitación de servicios sociales o de ayuda a domicilio? La respuesta está en la innovación aplicada. No en un discurso grandilocuente, sino en soluciones tecnológicas concretas, medibles y alineadas con los pliegos. En un mercado cada vez más competitivo y profesionalizado, la innovación ya no es “un extra”: es el diferencial que te ayuda a ganar.

Innovar para sumar: por qué la tecnología mejora tu puntuación técnica

La Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público empuja a la Administración a primar la calidad, la eficiencia, el impacto social y la innovación. En licitaciones de servicios para personas mayores y dependencia, los criterios técnicos ponderan a menudo del 40% al 60% del total. ¿Qué premian los pliegos? Mejores resultados en cuidados, trazabilidad, seguridad de la información, continuidad asistencial, accesibilidad y capacidad de gestión.

Los órganos de contratación buscan proveedores que reduzcan riesgos y demuestren impacto real. La tecnología es la palanca. Un registro digital de intervenciones más teleasistencia proactiva y analítica de datos vale más (y pesa más) que promesas etéreas. Si además enlazas la innovación con objetivos de política pública —envejecimiento en casa, coordinación sociosanitaria, brecha digital—, el árbitro pita a favor. La Compra Pública de Innovación (CPI) y las corrientes derivadas de fondos europeos han normalizado puntuar mejoras tecnológicas que aporten valor de manera verificable.

Notas prácticas por comunidad autónoma

Aunque el marco es común, cada comunidad imprime matices. En licitaciones recientes de Servicio de Ayuda a Domicilio y atención domiciliaria especializada se observan tendencias:

– En varias CCAA se exige geolocalización y registro horario de visitas con evidencias auditables y respeto a la privacidad. Esto mejora control, seguridad y planificación.

– Crecen las demandas de interoperabilidad con plataformas autonómicas y con el SISAAD, así como servicios que faciliten el reporte periódico de indicadores. La palabra “API” ya no asusta a nadie.

– Se premian propuestas que incorporan teleasistencia avanzada e IoT domiciliario para prevención y continuidad, y que integran alertas con el equipo de referencia.

– Se valoran medidas de ciberseguridad alineadas al Esquema Nacional de Seguridad, además de planes de accesibilidad digital y formación en competencias.

Cada mesa de contratación es un mundo, sí, pero con reglas bastante claras: más datos, más seguridad, más coordinación y más orientación a resultados.

Qué tecnologías puntúan (y por qué)

No se trata de poner “IA” en todo. Se trata de resolver problemas de servicio y de gestión que los pliegos necesitan cubrir.

  • Registro de jornada e intervención digital: firma biométrica o trazabilidad segura, evidencias fotográficas consentidas, incidencias, checklists de tareas y plan de cuidados integrado. Es oro para auditoría y continuidad.
  • Teleasistencia proactiva y IoT en el hogar: sensores de movimiento, caídas o humo; rutinas saludables; seguimiento de adherencia a pautas. Puntuación por prevención y reducción de riesgos.
  • Optimización de rutas y cuadrantes con IA: menos kilómetros en vacío, mejor cobertura de picos, más puntualidad. Impacto directo en calidad y sostenibilidad.
  • Cuadros de mando con KPIs de calidad: tiempos de respuesta, incidencias resueltas, escalados, satisfacción, evolución funcional. Lo que se mide, puntúa.
  • Portales de familias y canales de comunicación accesibles: transparencia, confianza y corresponsabilidad.
  • Interoperabilidad: APIs para compartir eventos con plataformas públicas y sociosanitarias. Puentes, no islas.
  • Ciberseguridad y cumplimiento RGPD: cifrado, control de accesos, anonimización, retención y trazabilidad. Menos papeles que se pierden, más datos protegidos.
  • Formación digital y gestión del cambio: credenciales, itinerarios, soporte en campo. Si el equipo lo usa, el valor existe.

Todo suma más cuando se acompaña de evidencias: porcentajes de adopción, mejoras de tiempos, reducción de incidencias, índices de satisfacción. Y sí, la IA puede ayudar a planificar mejor, pero no va a hacer la cama ni a dar abrazos (todavía). Mantén la innovación en el terreno del impacto real y medible.

Cómo redactar mejoras tecnológicas que puntúan

La memoria técnica no es un catálogo de funcionalidades. Es una historia clara de cómo vas a mejorar el servicio. Estructura tus propuestas así:

1) Lee el pliego como un mapa. Identifica criterios evaluables con juicio de valor vs. cuantificables. Marca dónde la tecnología puede aportar puntos: control, seguridad, coordinación, accesibilidad, sostenibilidad.

2) Define casos de uso concretos. “Detectaremos inactividad de 8 horas con sensores pasivos y alertaremos al trabajador social en menos de 15 minutos.” Eso puntúa. “Usaremos IoT” no dice nada.

3) Aporta métricas objetivo. Compromisos realistas y medibles: “Reducir un 12% los tiempos de desplazamiento de auxiliares”, “Aumentar la puntualidad al 97% en 6 meses”, “Responder a alertas críticas en < 10 minutos”.

4) Establece un plan de despliegue y formación. Cronograma por oleadas, perfiles formados, horas por rol, soporte in situ y remoto. Gestión del cambio: resistencias previstas y mitigaciones.

5) Garantiza el cumplimiento. ENS, RGPD, accesibilidad WCAG 2.1, seguridad de dispositivos, consentimiento y base legal de tratamientos. Anexos listos para revisión.

6) Incluye interoperabilidad. Describe estándares, APIs, conectores disponibles y cómo reportarás KPIs a la Administración sin fricciones.

7) Prueba de concepto y escalabilidad. Pilotos previos, referencias, entorno de test, capacidad de extensión. Mejor si aportas cartas de implantación o resultados de pilotos.

KPIs y evidencias que elevan la nota

  • Calidad de servicio: puntualidad, cumplimiento de plan de cuidados, ratio de reprogramaciones, incidentes críticos.
  • Eficiencia: km ahorrados, horas productivas ganadas, porcentaje de tareas automatizadas.
  • Seguridad: tiempos de respuesta a alertas, número de caídas detectadas, escalados correctos.
  • Satisfacción: NPS de usuarios y familias, satisfacción del personal, quejas resueltas.
  • Continuidad y coordinación: derivaciones completadas, interconsultas sociosanitarias, cumplimiento de SLAs de información.
  • Inclusión digital: usuarios formados, dispositivos accesibles entregados, acompañamientos realizados.

Si ligas cada KPI con una funcionalidad y un compromiso de seguimiento trimestral, tu memoria respira confianza y control. A las mesas de contratación les encantan las propuestas que saben cómo se van a medir.

Errores que restan puntos (y cómo evitarlos)

Vender humo. “Solución disruptiva con IA de última generación” sin casos de uso claros: suspenso. Traduce tecnología a resultados.

Prometer imposibles. Compromisos inalcanzables o sin recursos. Mejor un 8 cumplido que un 10 que queda en papel.

Ignorar privacidad y ENS. Si no cubres RGPD y seguridad, cualquier otra mejora pierde brillo. La protección de datos no es opcional.

Olvidar la formación. Sin adopción, no hay impacto. Planifica, acompaña y mide el uso real. Y sí, el manual de 200 páginas que nadie lee no cuenta como formación.

No alinear con el territorio. Desconocer requisitos autonómicos, lengua cooficial, plataformas de reporte o protocolos locales. El contexto suma puntos.

Mini‑casos que funcionan en licitaciones sociales

SAD municipal de gran tamaño: La empresa introduce ruta dinámica y cuadrantes inteligentes para 800 usuarios. Resultado propuesto: -14% de km, +3 puntos de puntualidad, -18% de reprogramaciones. Se adjunta piloto en otro municipio y plan de adopción de 6 semanas. Puntuación técnica: alta en el bloque de eficiencia y calidad.

Teleasistencia domiciliaria avanzada: Se integran sensores pasivos de presencia con alertas de inactividad y portal familiar. KPIs: tiempo medio de respuesta < 7 minutos, 95% de alertas resueltas en primer nivel, programa de acompañamiento digital para 200 mayores. Se valora la coordinación con trabajo social y el enfoque preventivo.

Atención domiciliaria especializada: Interoperabilidad con plataforma autonómica para reportes semanales automáticos, más checklist clínico-social adaptado a escalas de valoración funcional. Se puntúa el enfoque de continuidad asistencial y el cuadro de mando para supervisión pública.

Financiación y palancas: cómo acelerar la innovación

Además de la licitación, explora líneas de Compra Pública de Innovación, convocatorias regionales y fondos con foco en transformación digital y cuidados. Los Next Generation han dejado capacidades y resultados que puedes capitalizar: pilotos, sandboxes, equipamientos y conectividad. Asociarte con universidades, clústeres o living labs aporta credibilidad y abre puertas a ensayos controlados que luego vuelcan en tus ofertas.

La clave: construir un porfolio de evidencias que viaja contigo de licitación en licitación. Si puedes mostrar tres municipios donde tu propuesta ya redujo incidencias y mejoró la satisfacción, no hace falta levantar la voz; los números hablan.

Cómo lo hacemos en Gesad

En Gesad trabajamos cada día con entidades del tercer sector, empresas de atención domiciliaria y administraciones para que la innovación sume puntos… y mejore la vida de las personas. Nuestro enfoque es práctico: casos de uso claros, despliegues ágiles y medición constante.

Integramos registro de jornada con geolocalización consentida, plan de cuidados digital, cuadrantes inteligentes, teleasistencia avanzada y cuadros de mando con KPIs orientados a pliegos. Nuestra API facilita la interoperabilidad con plataformas autonómicas y sistemas públicos de reporte. Acompañamos con formación modular y soporte en campo para que el equipo adopte de verdad las herramientas.

Además, preparamos la documentación de cumplimiento (ENS, RGPD, accesibilidad) y ayudamos a construir la memoria técnica con métricas, cronograma, anexos y evidencias. Nos implicamos en pruebas de concepto y en demos personalizadas que hablan el lenguaje del territorio. No prometemos magia; construimos resultados medibles que las mesas valoran.

Checklist exprés antes de enviar tu oferta

  • Mapa de criterios técnicos con propuesta de valor por cada ítem.
  • Casos de uso alineados a necesidades del servicio y del territorio.
  • KPIs y compromisos medibles con método de seguimiento trimestral.
  • Plan de despliegue y formación por perfiles, con soporte y adopción.
  • Interoperabilidad descrita y evidencias de integraciones previas.
  • Anexos de seguridad, protección de datos y accesibilidad listos.
  • Referencias, pilotos o resultados previos que respalden tus promesas.
  • Coherencia económica: costes, licencias y escalabilidad sin sorpresas.

De la idea a la adjudicación: es tu momento

La innovación en licitaciones no es una moda; es la forma de demostrar que sabes gestionar mejor, cuidar mejor y rendir cuentas mejor. Cuando conviertes tecnología en impacto medible, la puntuación técnica sube y tu propuesta gana credibilidad. Y lo más importante: las personas mayores y sus familias reciben un servicio más seguro, cercano y transparente.

Si quieres acelerar ese salto, en Gesad podemos acompañarte: evaluamos tu oferta, proponemos mejoras tecnológicas con KPIs, preparamos anexos de cumplimiento y te ayudamos en demos y pilotos. ¿Pasamos de las ideas a los resultados? Solicita una conversación o una demo y empecemos hoy a construir la memoria técnica que marque la diferencia.